Recordemos, hermanos, que la fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios.
Creer no consiste solamente en aceptar verdades sobre Dios, sino en confiar en él, incluso cuando las circunstancias parecen contradecir sus promesas.
Este día, ¿Qué tormenta te está robando la paz, hermano?¿Estás alimentando tus miedos o la confianza en Dios?